lunes, octubre 30, 2006

Novell

Siempre hay una compañía de TI con la que uno no puede ser imparcial y juzgarla desapasionadamente. La mía es Novell. Con ella aprendí mucho sobre redes y sistemas, pero aprendí más sobre escuchar y comprender a los usuarios finales de los servicios que la utilizan y a trabajar realmente en red colaborando y compartiendo cosas.

Siempre abría las cajas de los productos, leía las release notes y corría a instalar un piloto ante cualquiera de las betas con una ilusión casi frenética. Eso hasta que a Novell pego una tuerca de vuelta a finales del 90 y empezó a perder el contacto con sus clientes.

La política de adquisiciones de productos inútiles o lanzados al mercado sin madurar (Netware 4.0 es un ejemplo) debido a la presión del mercado y a una Microsoft con un eficaz y marketing, pusieron contra las cuerdas a Novell en la segunda mitad de la década de los 90.
A principios del 2000 la nueva Novell, remontaba el vuelo con una estrategia bien clara y definida, con unas líneas de productos que por fin respondían a las necesidades del mercado y sobre todo, de sus clientes.

Esta estrategia se basa en lo que mejor sabe hacer esta compañía, enfocada en pocas líneas de negocio pero en las que son claramente superiores al resto (Gestión de identidades, NDS), la mensajeria (GroupWise)  y los sistemas empresariales (Netware + Suse Linux Enterprise)
 

El giro hacia el opensource, la compra de Ximian, de Suse y la portabilidad su sistema operativo estrella, Netware a código abierto han posibilitado una Novell que es capaz de volver a ilusionar, incluso a los usuarios cansados que se “fueron” a la competencia.

No sé el final de la historia, pero Novell está demostrando día a día que llevar la cultura del código abierto a una empresa de TI no solamente es beneficioso sino necesario.


Buscar lo que mejor sabes hacer, centrarte en ello, no perder de vista a tus clientes e implicarlos en el desarrollo de tus productos respondiendo a sus necesidades. Buena receta.



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